El glaucoma es la segunda causa de ceguera en países desarrollados. Lo más cruel de esta enfermedad: no duele, no avisa, y cuando empiezas a notarla ya has perdido entre el 20% y el 40% del campo visual. Esta guía te explica por qué la detección precoz es la única defensa, y por qué en cada revisión te hacemos tonometría sin contarte mucho del proceso.
Qué es el glaucoma (en sencillo)
El glaucoma es una enfermedad que daña progresivamente el nervio óptico, normalmente por aumento de la presión intraocular (PIO). Como el nervio óptico es el "cable" que transmite la información visual al cerebro, su deterioro reduce el campo visual de forma irreversible.
La pérdida de visión empieza en la periferia y avanza hacia el centro. Por eso no la notas: el cerebro rellena los huecos con información del otro ojo. Cuando ya afecta a la visión central (cosas que miras directamente), el daño es muy avanzado.
Tipos principales
Glaucoma de ángulo abierto (90% de los casos)
Lento, silencioso. La PIO sube gradualmente porque el drenaje del humor acuoso del ojo está obstruido. Sin síntomas hasta fases avanzadas.
Glaucoma de ángulo cerrado
Brusco. Crisis dolorosa con ojo rojo, dolor intenso, visión borrosa, náuseas. Emergencia oftalmológica.
Glaucoma de tensión normal
Daño del nervio óptico con PIO en rango "normal". Más difícil de detectar. Requiere pruebas más completas (campimetría, OCT).
Glaucoma congénito
Presente desde el nacimiento. Detectable en pediatría por ojos grandes ("ojos hermosos") y lagrimeo excesivo.
Quién tiene más riesgo
- Más de 60 años (el riesgo se duplica cada década pasada los 40).
- Antecedentes familiares directos (padre, madre, hermano con glaucoma) — multiplica el riesgo por 4-9 veces.
- Origen africano o asiático: predisposición étnica conocida.
- Miopía alta (más de -6 dioptrías).
- Diabetes mal controlada.
- Hipertensión arterial.
- Uso prolongado de corticoides (oftálmicos o sistémicos).
- Traumatismo ocular previo.
Cómo se detecta (lo que hacemos en consulta)
1 · Tonometría de no contacto (sin gotas)
Es lo que llamamos coloquialmente "el aire". Un soplo de aire calibrado sobre la córnea mide la presión intraocular en segundos. Sin gotas, sin contacto, sin molestia. Lo hacemos en cada revisión a partir de los 40 años.
Valores de referencia:
- PIO normal: 10-21 mmHg
- PIO sospechosa: 22-25 mmHg → derivamos a oftalmólogo.
- PIO alta: >25 mmHg → derivación urgente.
2 · Retinografía y fotografía del nervio óptico
Documentamos visualmente el estado del nervio óptico. Si hay excavación papilar aumentada (>0.5) o asimetría entre ojos, sospecha de glaucoma aunque la PIO sea normal.
3 · Campimetría (en oftalmólogo)
Si hay sospecha, el oftalmólogo hace un campo visual computarizado. Detecta los "escotomas" característicos del glaucoma temprano.
4 · OCT (tomografía de coherencia óptica)
Mide el grosor de la capa de fibras nerviosas de la retina. La prueba más sensible: detecta daño antes de que se vea en el campo visual.
Tratamiento (lo lleva el oftalmólogo)
El glaucoma NO se cura, pero SÍ se controla. Una vez detectado, el oftalmólogo prescribe:
1 · Colirios hipotensores
Primera línea de tratamiento. Familias: análogos de prostaglandinas (latanoprost, bimatoprost), betabloqueantes (timolol), inhibidores de anhidrasa carbónica, agonistas alfa-2. Bajan la PIO en 20-30%.
2 · Láser (trabeculoplastia)
Si los colirios no son suficientes. Procedimiento ambulatorio que mejora el drenaje del humor acuoso.
3 · Cirugía (trabeculectomía, MIGS)
Para casos refractarios. Crea una nueva vía de drenaje.
Mitos del glaucoma que escuchamos en consulta
"Si veo bien, no tengo glaucoma"
Falso. La fase silenciosa puede durar años. Solo detectable con tonometría + revisión del nervio óptico.
"La presión ocular se siente"
Falso. Salvo en glaucoma de ángulo cerrado (raro), no se siente. Por eso es necesario medirla regularmente.
"El glaucoma es cosa de mayores"
Es más frecuente en mayores, pero hay glaucoma juvenil (entre 4 y 40 años). Las revisiones desde los 40 son universales.
"Si tomo medicación, ya no necesito controles"
Falso. El glaucoma requiere seguimiento de por vida con tonometría cada 3-6 meses, campimetrías anuales, ajuste de tratamiento.
Recomendación según edad
- 20-40 años: tonometría en cada revisión visual (cada 2 años).
- 40-60 años: tonometría anual en revisión visual completa.
- 60+ años: tonometría anual + retinografía del nervio óptico.
- Con factores de riesgo: una vez al año mínimo desde los 30.
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